Los adultos mayores representan un grupo poblacional en aumento en el último tiempo, su estado de salud depende de diferentes factores como físico, cognitivo, psicosocial y familiar; además del desarrollo de enfermedades a lo largo de sus años lo cual repercute de manera directa en el estado de dicho factores.

En el año 1948 la Organización Mundial de Salud (OMS) definió la salud como: “Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, y es por ello que para la población adulta mayor nace la importancia de implementar actividades de promoción y prevención de salud que sean acordes a su etapa de vida y con el fin de lograr un envejecimiento exitoso, con la menor cantidad de enfermedades posibles o adecuadamente controladas, y manteniendo su autonomía. Es por esto que a continuación presentamos diferentes puntos que consideramos importantes:

Promoción de la salud:

  • La implementación de “Estilos de vida saludables” es considerado importante debido a la conexión que existe entre los factores de riesgo predisponentes y la salud.
  • La “Consejería nutricional” debe incluir el consumo de alimentos variados en las tres comidas principales, y dos adicionales, para mantenerse saludables.
  • El ejercicio” en el adulto mayor trae entre sus beneficios la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, enfermedad cerebro vascular, hipertensión, diabetes mellitus tipo 2, osteoporosis, obesidad, cáncer de colón, cáncer de mama, ansiedad, depresión, deterioro cognitivo y, finalmente, reduce el riesgo de caídas y lesiones.
  • Informar acerca de los beneficios acerca del cese o disminución en el hábito del “Tabaquismo” y su gran impacto en el bienestar físico.
  • Disminución en el uso de “Alcohol” puesto que en el adulto mayor puede impactar negativamente en la función y la cognición, así como en la salud en genera.

Prevención de la enfermedad:

  • El uso programado de “Medidas de tamizaje” permite la identificación temprano de diferentes tipos de enfermedades para su respectivo manejo, como por ejemplo Tamizaje de varios tipos de cáncer, glaucoma, hipertensión arterial, hiperlipidemia, osteoporosis, entre otros.
  • Prevención de la “Fragilidad” por medio de estrategias que permiten la identificación de comorbilidades que impacten sobre la fragilidad de los adultos mayores.
  • El mantenimiento de la actividad y a la “Promoción del ejercicio físico” son necesarios para potenciar aspectos de movilidad, capacidad física y disminución de riesgos, generando recomendaciones que propicien la actividad y, de ser posible, prescribir ejercicio físico adecuado a las características de cada persona.
  • La “Evaluación del estado nutricional” adecuado que garantice la reserva proteica, calórica y de oligoelementos en niveles apropiados.
  • Una “Evaluación del riesgo de caídas” para los adultos mayores que presentan algún trastorno de la marcha o el equilibrio. Debido a la naturaleza multifactorial de las caídas esto debe permitir identificar factores de riesgo.

En conclusión, las actividades de promoción de la salud y prevención de las enfermedades en el adulto mayor, buscan lograr un envejecimiento exitoso que permita que esta etapa de la vida sea cada día mejor.

 

Mateo Román Ospina

Fisioterapeuta

Acalis Superior, expertos en el cuidado integral del adulto mayor

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